Tengo un duende en mi cuarto. Tengo un duende en mi mente. Tengo un duende en el alma, que no me deja vivir tranquila. Se coló en mi mundo por un resquicio de la conciencia y ahora que se quiere ir yo no le dejo.
Es de color verde. Tiene el pelo de punta, siempre despeinado. Dientes de ratón y ojitos de niño. Su risa suena a vida y de sus manos sale música. La garganta desgañitada y la camiseta a rayas.
Tengo un duende. Se pasea por mis sueños cada vez que quiere, sin avisar, sin perdir permiso. Me enreda el pensamiento y descoloca mis ideas. Yo quiero atraparle, pero él no se queda.
Tengo un duende en mi cuarto. Tengo un duende en mi mente. Tengo un duende en el alma, que no me deja vivir tranquila.
Es de color verde. Tiene el pelo de punta, siempre despeinado. Dientes de ratón y ojitos de niño. Su risa suena a vida y de sus manos sale música. La garganta desgañitada y la camiseta a rayas.
Tengo un duende. Se pasea por mis sueños cada vez que quiere, sin avisar, sin perdir permiso. Me enreda el pensamiento y descoloca mis ideas. Yo quiero atraparle, pero él no se queda.
Tengo un duende en mi cuarto. Tengo un duende en mi mente. Tengo un duende en el alma, que no me deja vivir tranquila.
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